Se cuenta que el castillo de Gediminas fue constuido cuando el duque Gediminas tuvo un sueño profético. Este pequeño pero poderoso castillo resistió numerosos ataques de los cruzados. Ahora la ciudad de Vilnius es impensable sin el: la torre del castillo se ha convertido en un símbolo, no sólo de la ciudad, sino también de toda Lituania. Y no es de extrañar que este edificio de ladrillo rojo, con vistas a la magnífica panorámica de la capital de Lituania sea una prioridad en la lista de muchos turistas que vienen a nuestro país.
 
La leyenda sobre la creación de Vilnius
 
Hace mucho tiempo, el Gran Duque Gediminas de Lituania estaba cazando en los bosques del valle Šventaragis. La caza fue un éxito pero muy agotadora, por lo que el duque decidió pasar la noche allí mismo. Esa noche, Gediminas tuvo un sueño: en la cima de la colina donde había cazado un toro ese día, se alzaba un gran lobo de hierro cuyo aullido era tan fuerte y alto como el de un centenar de lobos aullando a la vez.
El duque le pidió mago Lizdeika que le explicase su sueño. Éste le contó que se trataba de un presagio que indicaba que debía construir una ciudad en ese lugar, ciudad que más tarde sería conocida en todo el mundo y se convertiría en una magnífica ciudad y en la capital de Lituania.
El Gran Duque Gediminas, obedeciendo a la voluntad de los dioses, comenzó a construir la futura capital, además de un castillo en el centro de la misma. La ciudad recibió el nombre de Vilnius debido al cercano río Vilna.
La historia del castillo de Gediminas
 
Desde su construcción el castillo de Gediminas ha sido uno de los más bellos elementos del casco antiguo. Se puede ver perfectamente desde todos los puntos de la ciudad. Como Vilnius, la primera mención al castillo, data del año 1323. Por cierto, durante el reinado de Gediminas, el castillo no sólo era un centro político del Gran Ducado de Lituania, sino que también formó parte del complejo defensivo. El 1 de enero  de 1919, después de la restauración del Estado de Lituania, se izó la bandera de Lituania por primera vez de manera oficial, en la torre del castillo de Gediminas.
 
 El castillo y su museo reciben numerosas visitas
 
El castillo de Gediminas es una de las visitas favoritas de los turistas. Puede acceder a la colina sobre la que se asienta con un funicular, o bien, subir a pie por el antiguo camino empedrado. Ofrece un panorama de la ciudad de una belleza indescriptible; los tejados rojos del casco antiguo son un verdadero deleite. En el castillo encontramos un museo cuyos guías le explicarán las maquetas de los distintos castillos que hay en Vilnius; castillos que van desde el siglo XIV hasta el XVII equipados con armamento y material iconográfico del Antiguo Vilnius.
Si decide visitar el castillo por la noche, cuando el museo está cerrado, podrá sentarse tranquilamente en la valla que lo rodea, zona que desde hace algún tiempo ha sido lugar favorito de encuentro y charla romántica.