CUANDO LA NATURALEZA NOS CUENTA SU HISTORIA
 
Visite Lituania en cualquier época del año y verá un país diferente cada vez. En invierno, los carámbanos de hielo crecen en los tejados, mientras que en verano se pueden ver extensos campos de brillantes flores. Durante varios meses las heladas más frías del invierno, son reemplazadas por los cálidos rayos del sol; y los árboles en flor en primavera, cambian rápidamente sus ropajes por vestidos de hojas doradas. El regalo de la belleza natural de las cuatro estaciones del año, no sólo deleita los ojos, sino que también ofrece diferentes actividades.
 
Nieve y heladas para un invierno auténtico
 
La Navidad no es Navidad de verdad sin los enormes y esponjosos copos de nieve que vemos caer a través de la ventana y sin un muñeco de nieve con su nariz de zanahoria y sus ojos de carbón. Puede que prefiera arañar el hielo congelado del lago con un patín o un trineo o deslizarse cuesta abajo más rápido que el viento. Es el invierno, que decora los campos con las ramas de los árboles blancas y heladas y que cautiva a los visitantes lituanos. Déjese caer en un banco de nieve, disfrute haciendo ángeles de nieve o libre una batalla con bolas de nieve. No hay escasez de ocio invernal en Lituania, sólo tiene que vestirse adecuadamente para mantener las orejas, los pies y la nariz calientes. 
 
La naturaleza se despierta en primavera
 
Árboles en flor, los primeros cantos de los pájaros y la hierba que crece a través de la nieve derritiéndose. La naturaleza, liberada de las garras frío invernal se despierta y comienza una nueva vida; los pájaros vuelven a los bosques, los animales despiertan y asoman los hocicos desde las cuevas después de la hibernación, las abejas comienzan a volar de una flor a otra. En primavera, los ríos crecen y murmuran ya liberados de la capa de hielo, los lagos aparecen en los prados siendo este el momento de sacar los kayaks, chapotear en su primer baño y abrir la temporada de picnic.
En verano, no hay tiempo para dormir, la acción está por todas partes
 
Nadie se aburre en Lituania durante la época más calurosa del año, el verano. Algunos trabajan los campos recolectando la cosecha, (verduras, frutas, bayas, setas abundantes en vitaminas, etc.); mientras, otros disfrutan del buen tiempo y se van de vacaciones. Tomar el sol y disfrutar el ambiente,coger la tienda de campaña y hacer una excursión al lago o a otras zonas del país, o simplemente tumbarse en la playa, tomar el sol y nadar y en ocasiones, dormir todo el día, o jugar al vóley-playa. Todo el mundo quiere escapar del asfalto de las grandes ciudades para ir a la naturaleza, bailar al aire libre en los festivales de música, sentarse en el agua de ríos, lagos y del mar Báltico, tratando de usar todos los momentos libres del verano para divertirse. 
 
El hermoso otoño está repleto de romance 
 
Los placeres del verano se interrumpen con el otoño lluvioso. Si bien sombrío, oscuro y deprimente, este es sin duda el momento más romántico del año. Los árboles se tornan en oro, las últimas flores terminan de caer y telarañas empiezan a volar por los campos, las noches se hacen más largas y todo el mundo se calienta por la chimenea, escuchando la lluvia suave, llamando a la ventana. Al caminar en la rojiza y amarillenta alfombra de hojas la gente recoge boletus, cierto tipo de hongo, y se preparan para el invierno y a la espera de la fiesta más milagrosa del año, la Navidad.