Vilnius (528.300 habitantes), es la capital de Lituania, ciudad más grande del país y una de las más antiguas. Vilnius cuenta con los estilos arquitectónicos más bellos de Europa del Sur y Occidental, gótico y renacentista, así como el original barroco "lituano", también considerado como el último destello del barroco en Europa. Durante este período, la mayoría de las iglesias elegantes y las torres campanario fueron erigidas en  la ciudad. El final del siglo 18 enriqueció la capital con hermosos edificios de estilo clasicista. La capital de Lituania es la mayor ciudad situada más al norte y más al este de Europa, con influencia evidente sobre todo de las culturas occidentales en su armonía arquitectónica. En 1994 el casco antiguo de Vilnius fue inscrito en la Lista del Patrimonio de la Humanidad.
La Vilnius contemporánea es, entre los países bálticos, la capital que presenta un crecimiento y desarrollo más rápido, aspirando a ser el centro más atractivo para los negocios, encuentros políticos y culturales y eventos en la región de los países vecinos. La ciudad cuenta con una infraestructura bien desarrollada de servicios y entretenimientos, con una gran oferta de alojamiento, restauración y ocio  distintos niveles. Vilnius es el hogar de la mayoría de las instituciones nacionales artísticas y culturales, de empresas, así como de artistas. Eimuntas Nekrošius, Oskaras Korsunovas, Tuminas Rimas y otros directores artísticos lituanos, de los mejores de Europa, están trabajando aquí. Durante el verano, la ciudad es sede de eventos culturales nacionales e internacionales, entre ellos el Vilnius Festival (con la participación de virtuosos de las músicas del mundo), festival de Christopher de la música tradicional y moderna, diversos festivales de jazz, folklore y festivales de danza moderna, junto con otros festivales.
 
Historia de Vilnius
Su nombre fue mencionado por primera vez en 1323 en las cartas del Gran Duque Lituano Gediminas, invitando a los artesanos, comerciantes y monjes procedentes de Europa Occidental a venir y asentarse en el país. En 1387, después de que Lituania adoptase el Cristianismo como religión, la ciudad fue galardonada con los Derechos de Magdeburgo, es decir, de autogobierno.
Vilnius se estaba consolidando como un centro de tolerancia donde la gente de diferentes nacionalidades, entre ellos polacos, bielorrusos, rusos, alemanes y judíos, se establecía y vivía en armonía. La artesanía y el comercio de la ciudad también vivían un próspero periodo. Tras haber establecido una universidad en 1579, Vilnius se convirtió en el mayor centro de la cultura y la educación en la región.
A principios del siglo 20, Vilnius se convirtió en el centro del renacimiento nacional lituano. El 16 de febrero de 1918 la independencia del Estado lituano fue declarada aquí.